Apple estaría preparando una actualización importante para mejorar el seguimiento del ritmo cardíaco en el Apple Watch con watchOS 27. Aunque esta versión del sistema se centraría principalmente en la estabilidad, el rendimiento y pequeños ajustes, una de las novedades más relevantes estaría relacionada con una medición cardíaca más precisa y útil para el usuario.
La mejora podría ser especialmente interesante para quienes utilizan el Apple Watch como herramienta de salud y entrenamiento diario. El reloj de Apple ya es uno de los dispositivos más populares para controlar la actividad física, las pulsaciones y otros datos relacionados con el bienestar, pero la compañía seguiría trabajando para ofrecer lecturas más completas, fiables y constantes.
Esta evolución también encajaría con los planes de Apple para su futuro servicio de salud basado en inteligencia artificial, conocido internamente como Project Mulberry. Este proyecto tendría como objetivo ofrecer recomendaciones personalizadas a partir de los datos de Apple Health, ayudando al usuario a interpretar mejor su estado físico y sus hábitos diarios.
Además, este entrenador de salud con IA podría apoyarse en diferentes datos del ecosistema de Apple para ofrecer consejos más adaptados a cada persona. Incluso se apunta a que algunas funciones podrían utilizar la cámara para dar indicaciones durante entrenamientos o actividades físicas, aunque estas novedades no llegarían de forma inmediata.
El lanzamiento de este entrenador inteligente no estaría previsto para el estreno inicial de iOS 27. Apple habría reducido el alcance del proyecto para seguir puliendo la experiencia antes de ponerla en manos del público, por lo que sus funciones podrían llegar más adelante mediante una actualización posterior del sistema.
Mientras tanto, la app Salud rediseñada sí podría debutar con iOS 27, dejando para más adelante las funciones más avanzadas de entrenamiento personalizado y una posible suscripción relacionada con Apple Health+. En cualquier caso, todo apunta a que Apple quiere reforzar el papel del Apple Watch y del iPhone como herramientas clave para el seguimiento de la salud, pero sin lanzar funciones que todavía no estén suficientemente maduras.