La Guardia Civil ha detenido a cinco personas en Madrid y ha desarticulado una organización criminal dedicada a estafas bancarias a través del método conocido como ‘falso hijo en apuros’. A los arrestados, sudamericanos y norteafricanos, se les atribuyen los delitos de estafa bancaria, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil y pertenencia a organización criminal.
La investigación se inició tras una denuncia presentada ante la Guardia Civil donde la víctima explicó que había recibido varios mensajes, a través de WhatsApp, en los que se suplantaba la identidad de su hija y se le solicitaba con urgencia una transferencia bancaria por valor de 3.500 euros.
Los investigadores han concluido que los autores llevaron a cabo la estafa conocida como ‘falso hijo en apuros’, que consiste en suplantar la identidad de un familiar cercano a la víctima utilizando aplicaciones de mensajería instantánea y solicitando una transferencia bancaria de manera urgente, tras simular una situación de emergencia.
El dinero tenía como destino cuentas bancarias controladas por los estafadores, donde posteriormente era retirado en diferentes cajeros automáticos de Madrid y Barcelona, con el objetivo de dificultar su seguimiento.
El timo, basado en la manipulación emocional y la suplantación de identidad, tiene una primera fase de estudio de las víctimas, su entorno y sus redes sociales.
Luego, el estafador suele contactar con ellas a través de mensajería instantánea, haciéndole creer que es un familiar cercano, generalmente un hijo, que necesita dinero de manera urgente. Para justificar que el supuesto familiar les escriba desde un número de teléfono desconocido, alegan que su móvil se ha roto o tiene un problema.
Una de las víctimas recibió un mensaje señalando: “Mama he perdido mi móvil, tengo otro. ¿Me puedes hacer un bizum”. Alegaba que tenía que pagar una factura aunque en otras ocasiones le pedían que hiciese una trasferencia al no poder entrar en el banco con el nuevo móvil.
Ante la situación de urgencia y desesperación que pretenden mostrarle a su potencial víctima, estas muchas veces reaccionan con un instinto de protección que hace que ni comprueben la veracidad de los mensajes antes de realizar la transferencia bancaria con la cantidad solicitada a la cuenta que los timadores les indican.
La investigación, desarrollada por la Guardia Civil con el apoyo de unidades de las Comandancias de Madrid y Barcelona, ha permitido detener a cinco personas que formaban un entramado “complejo” donde cada una desempeñaba funciones diferenciadas.
Como resultado, se han intervenido cinco cuentas corrientes utilizadas para la recepción, posterior redistribución y extracción de los fondos obtenidos ilícitamente. La Guardia Civil ha comprobado que los autores están vinculados con otras estafas similares cometidas en diferentes provincias.